Guía para pacientes
Medicamentos para la obesidad: qué son, cómo funcionan y quién puede usarlos
Los medicamentos para tratar la obesidad son una herramienta médica eficaz cuando están bien indicados. En esta guía te explico, con base en la evidencia, cómo actúan, qué resultados muestran los estudios y qué precauciones exigen.
¿Por qué se usan medicamentos para tratar la obesidad?
La obesidad es una enfermedad crónica en la que el cuerpo defiende activamente su peso: cuando se baja de peso, aumenta el hambre, disminuyen las hormonas de saciedad y el gasto de energía se reduce. Estos mecanismos explican por qué muchas personas recuperan el peso a pesar de su esfuerzo.
Los medicamentos para la obesidad actúan sobre esas señales biológicas, principalmente reduciendo el apetito y aumentando la saciedad. No reemplazan los cambios en el estilo de vida: los potencian. Del mismo modo que se tratan la hipertensión o la diabetes, la obesidad puede requerir tratamiento farmacológico como parte de un abordaje integral.
¿Quién podría ser candidato?
Las guías clínicas internacionales consideran el tratamiento farmacológico en adultos con:
- IMC de 30 o más, o
- IMC de 27 o más con al menos una enfermedad asociada al peso: prediabetes o diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia, hígado graso, apnea del sueño, artrosis, entre otras.
Además del IMC, se evalúan la distribución de la grasa, la composición corporal, los antecedentes, los tratamientos previos, las preferencias del paciente y las contraindicaciones. Puedes calcular tu IMC en nuestra calculadora de IMC, pero la indicación solo puede definirse en una consulta médica.
Principales grupos de medicamentos
| Grupo (principio activo) | Cómo actúa |
|---|---|
| Agonistas del receptor de GLP-1 (liraglutida, semaglutida) | Imitan una hormona intestinal que aumenta la saciedad, reduce el apetito y enlentece el vaciamiento del estómago. Se administran por vía inyectable subcutánea; existen también formulaciones orales en algunos casos. |
| Agonista dual de los receptores de GIP y GLP-1 (tirzepatida) | Actúa sobre dos hormonas intestinales que regulan el apetito y el metabolismo de la glucosa. Se administra por vía inyectable semanal. |
| Inhibidor de la lipasa intestinal (orlistat) | Reduce la absorción de parte de la grasa de los alimentos. Se toma con las comidas. |
| Combinación de naltrexona y bupropión | Actúa en el sistema nervioso central sobre el apetito y los mecanismos de recompensa asociados a la comida. |
La disponibilidad de cada principio activo y sus indicaciones aprobadas pueden variar en Chile según su registro sanitario en el Instituto de Salud Pública (ISP).
¿Qué resultados muestran los estudios?
En los grandes ensayos clínicos, que siempre combinaron el medicamento con cambios en el estilo de vida, los resultados promedio fueron:
- Los agonistas de GLP-1 de última generación y los agonistas duales lograron, en promedio, reducciones de entre 15 y 20% del peso inicial en alrededor de un año y medio.
- Los medicamentos de generaciones anteriores lograron, en promedio, reducciones más modestas, de entre 3 y 8% del peso.
- En personas con obesidad y enfermedad cardiovascular establecida, un agonista de GLP-1 redujo en 20% el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular o muerte cardiovascular.
Estos son promedios: hay personas que responden mucho más y otras bastante menos. Lee nuestro artículo Medicamentos para bajar de peso: no funcionan igual para todos.
Efectos adversos y precauciones
Como todo medicamento, pueden producir efectos adversos. Los más frecuentes con los agonistas de GLP-1 y los agonistas duales son digestivos y suelen ser transitorios:
- Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, distensión abdominal o reflujo.
- Disminución marcada del apetito, con riesgo de comer muy poca proteína.
Menos frecuentes, pero importantes:
- Cálculos en la vesícula biliar, especialmente con bajas de peso rápidas.
- Pancreatitis aguda (poco frecuente).
- Deshidratación, que puede afectar la función renal.
- Pérdida de masa muscular si no se acompaña de proteína suficiente y ejercicio de fuerza (ver sarcopenia).
Existen contraindicaciones, por ejemplo, el embarazo y la lactancia, o antecedentes personales o familiares de algunos tipos de cáncer de tiroides, entre otras. Por eso es indispensable una evaluación médica previa.
El medicamento es una herramienta, no el tratamiento completo
Los mejores resultados se logran cuando el tratamiento farmacológico se integra en un abordaje completo:
- Alimentación de calidad, con proteína suficiente en cada comida aunque haya menos apetito. Usa la calculadora de proteína.
- Entrenamiento de fuerza para preservar y ganar músculo.
- Sueño y manejo del estrés.
- Controles médicos periódicos para ajustar dosis, manejar efectos adversos y medir la composición corporal.
- Plan a largo plazo, porque al suspender el medicamento es frecuente recuperar parte del peso si no se han consolidado los cambios.
¿Cómo te puedo ayudar?
En la consulta evalúo si eres candidato a tratamiento farmacológico, considerando tu historia, tus exámenes, tu composición corporal y tus preferencias. Si está indicado, lo integro en el Método Dr. Tamburini: a través de guías educativas te enseño a mejorar los pilares de tu estilo de vida sin dietas ni restricción, con ejercicio enfocado en preservar músculo y controles para ajustar el tratamiento de forma segura.
Preguntas frecuentes
¿Puedo comprar medicamentos para bajar de peso sin receta?
No. Los medicamentos para el tratamiento de la obesidad son de venta bajo receta médica. Usarlos sin evaluación expone a efectos adversos, interacciones y contraindicaciones no detectadas. Además, los productos vendidos por redes sociales o sitios no autorizados pueden ser falsificados.
¿Quién puede usar medicamentos para la obesidad?
En general, se consideran en adultos con IMC de 30 o más, o de 27 o más con alguna enfermedad asociada, como prediabetes, diabetes, hipertensión, dislipidemia, hígado graso o apnea del sueño. La indicación final depende de la evaluación médica de cada persona.
¿Qué pasa cuando se suspende el medicamento?
La obesidad es una enfermedad crónica, y al suspender el tratamiento muchas personas recuperan parte del peso perdido. Por eso es fundamental acompañar el tratamiento con cambios sostenibles en el estilo de vida y planificar con el médico la duración y la forma de suspenderlo.
¿Los medicamentos hacen perder músculo?
Toda baja de peso implica perder algo de músculo. Para que la mayor parte de lo perdido sea grasa, es clave consumir proteína suficiente, entrenar fuerza y controlar la composición corporal durante el tratamiento.
¿Funcionan igual en todas las personas?
No. La respuesta varía entre personas según la biología, el fenotipo de obesidad y la adherencia. Algunas personas responden mucho y otras menos. Por eso se evalúa la respuesta en los primeros meses y se ajusta el plan.
¿Quieres saber si este tratamiento es para ti?
Agenda una evaluación online o presencial con el Dr. Tamburini. Reembolsable por ISAPRE y seguros médicos.
Agendar horaReferencias
- Wilding JPH, Batterham RL, Calanna S, et al. Once-weekly semaglutide in adults with overweight or obesity. N Engl J Med. 2021;384(11):989-1002.
- Jastreboff AM, Aronne LJ, Ahmad NN, et al. Tirzepatide once weekly for the treatment of obesity. N Engl J Med. 2022;387(3):205-216.
- Lincoff AM, Brown-Frandsen K, Colhoun HM, et al. Semaglutide and cardiovascular outcomes in obesity without diabetes. N Engl J Med. 2023;389(24):2221-2232.
- Wilding JPH, Batterham RL, Davies M, et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: the STEP 1 trial extension. Diabetes Obes Metab. 2022;24(8):1553-1564.
- Grunvald E, Shah R, Hernaez R, et al. AGA clinical practice guideline on pharmacological interventions for adults with obesity. Gastroenterology. 2022;163(5):1198-1225.
- Código Sanitario de Chile, artículo 100.
Otras guías para pacientes
Esta información es educativa y no reemplaza una evaluación médica personalizada.
